Aunque Shell y Codexis no brindaron demasiados detalles sobre su unión, el término “próxima generación” aplicado a biocombustibles por lo general se refiere a productos con bajo contenido de celulosa. Alan Shaw, presidente de Codexis y un miembro de Consejo Directivo de C&EN's, dice que la evolución en la tecnología de microorganismos que logró su empresa puede convertir la biomasa en etanol y en otros biocarburantes.
Shell, que busca lograr un nombre en la industria de la energía alternativa, dice ser el mayor distribuidor de biocarburantes, habiendo comercializando 800 millones de galones el año pasado, sobre todo en Estados Unidos y Brasil. También posee acciones en Iogen, una empresa canadiense que fabrica pequeñas cantidades de etanol derivado de celulosa, y en Choren, un productor alemán biodiesel.
Para Codexis, el acuerdo con Shell refleja un deseo de aplicar su tecnología más allá del mercado de los productos farmacéuticos. |
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