El genoma, que es el nombre atribuido al mapa genético de los seres vivos, fue publicado la semana pasada en la página web
http://www.phytozome.net/soybean“Las plantas de soja tienen miles de genes más por célula que las de un ser humano, aunque el perfil genético de la planta en su total sea mucho menor”, afirmó Scott Jackson, integrante el equipo de investigación.
"El genoma de la soja es la mitad del genoma humano, pero casi todos los genes de la soja aparecen en varias copias." agregó Jackson.
“Casi todos los genes humanos aparecen en una simple copia, lo cual hace que, mientras en el núcleo de una célula humana se encuentran entre 20.000 y 25.000 genes, en un núcleo de soja se pueden encontrar hasta 66.000".
El genoma es la totalidad del ácido desoxirribonucleico (ADN) en un organismo, incluyendo genes y cromosomas. Los genes son los encargados de transportar la información necesaria para producir las proteínas para que todo organismo pueda vivir. Las proteínas determinan las características biológicas de los organismos, tales como el aspecto físico, el tamaño, la forma y la predisposición a las enfermedades.
De esta forma, conociendo el genoma de las plantas de soja, los científicos y los cultivadores pueden desarrollar variedades más productivas y más fuertes. ”Con esta información podemos fácilmente concentrarnos en genes que sean importantes, digamos, para incrementar la resistencia a las sequías, mejorar la cosecha o la calidad del grano”, dijo Jackson.
"Hasta ahora lo único que hacíamos era mezclar de forma aleatoria diferentes plantas de soja para obtener los cambios genéticos que buscábamos. En el futuro será posible trabajar con granos de soja específicos. Será un enfoque mucho más preciso".
La soja representa una cosecha muy importante para los agricultores de Estados Unidos, además de representar el 70 por ciento de las proteínas consumibles en el mundo, y según el Censo de EE.UU., también genera el 80 por ciento de la producción nacional de biodiesel.
El “Genome Project” empezó en Purdue, Indiana, en 2006 e incluía investigadores del DOE, de la Universidad de Missouri, Columbia y de la Universidad de Iowa, con el apoyo del Departamento de Agricultura de EE.UU. y de la Fundación Nacional de Ciencia.