El Grupo “Correo Gallego” organizó una mesa de debate a la que, además de Esquerro, asistieron entre otros el Director del Instituto Enerxético de Galicia, Xoán Ramón Doldán; el Director general de Investigación, Tecnología y Formación Agroforestal de la Consellería do Medio Rural gallego, Gonzalo Flores Calvete y la responsable de gestión de energías renovables de la empresa Inelsa, Mónica Fernández.
Esta nueva generación de carburantes es una excelente opción para evitar la dependencia energética y para aprovechar las tierras en desuso. Sostuvo Esquerro que en un futuro no muy lejano los campos agrícolas tendrán la misma importancia que los actuales pozos de petróleo y Esquerro cada país podrá producir sus propios combustibles y contará con una materia prima más próxima, más abundante y que no esté sujeta las relaciones políticas y económicas internacionales.
Cuestionando las ventajas de los biocombustibles, Mónica Fernández advirtió que “en muchos casos, en la producción se consume más energía de la que el carburante va a generar”.
Ezquerro rebatió este argumento indicando que el 50 por ciento de la energía que se consume durante la puesta en marcha de los cultivos proviene directamente del sol. Pero Xoán Ramón Doldán apuntó que si en el balance se incluye también la energía utilizada para transportar esa materia prima entre distintos puntos, “a lo mejor empezamos a entrar en otra relación ya no tan positiva”.
Varios miembros de la Administración gallega creen que para algunas regiones, como Galicia, la producción a gran escala y económica a la vez, es una opción poco viable. Actualmente, su posición en este tema es cautelosa. El Instituto Enerxético de Galicia realizó un estudio para relevar el porcentaje de la superficie gallega con bajo nivel de aprovechamiento que podría ser apta para iniciar la producción de cereal y oleaginosas. De acuerdo con los resultados de la investigación, la capacidad de producción apenas llega al uno por ciento de la superficie estatal de esos cultivos y la mayor parte hoy se destina al consumo alimentario.
También incide la cuestión económica, Doldán cree que “muchos proyectos de biocombustibles están basados en la utilización de materias primas a unos precios que no sabemos si podríamos conseguir en Galicia”. No obstante, es necesario analizar la posibilidad de que estos cultivos puedan servir para poner en valor tierras rurales que en la actualidad tienen un bajo nivel de aprovechamiento.
Durante el encuentro, Alfonso Ezquerro aprovechó la ocasión para brindar más detalles sobre la apertura en 2010 de una planta de la empresa Acciona para producir biodiésel en Arteixo, en A Coruña que instalación tendrá capacidad para elaborar 200 toneladas al año.
Sin embargo, el anuncio no fue bienvenido por todos. Doldán asegura que “para conseguir esas 200.000 toneladas que necesita una central como la de Arteixo tendríamos que usar casi el 30 por ciento de la superficie de cultivo que existe en Galicia y, con esas 200.000 toneladas, sólo resolveríamos una parte muy pequeña del consumo para transporte de nuestro país”. |
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