Si bien puede parecer algo bastante inusual como una solución al problema de los combustibles, el equipo afirma que la técnica de producción es relativamente sencilla y que el mundo tiene tanto café que cientos de millones de litros de biodiesel pueden ser producidos por año.
De acuerdo a un informe publicado por el New York Times, el Jefe de Investigación, el Doctor Mano Misra, se encontró con el concepto de producir biodiesel a base de café luego de ver como una taza de la bebida fría tenía una capa de aceite en la superficie del líquido.
Al ver la posibilidad de que los granos de café usados tengan una cantidad significativa de aceite, Misra y su equipo visitaron varias tiendas de Starbucks y juntaron alrededor de 20 kg de desechos.
Después de estudiarlos, el equipo concluyó que el café contenía de 10% a 15% de aceite en relación al peso, que podía ser extraído y utilizado para producir biodiesel.
En términos de viabilidad y potencial, el Dr. Misra explicó que su equipo estima que los costos de producción serían de un dolar por cada cuatro litros aproximadamente. Si bien convertir los residuos en combustible es un objetivo valioso, Misra reconoció que, al igual que varias de las opciones actuales relacionadas con el biodiesel, el procesar granos de café "no resolverá el problema energético del mundo".
Más específicamente, aún si los granos de café de todo el mundo fueran utilizados para convertirlos en biocombustible, no se llegaría a cubrir ni siquiera el 1% del combustible que utilizan todos los vehículos de Estados Unidos, reconoció.
Para aprobar al café como una solución posible a la disminución del combustible convencional, el equipo de investigación pretende crear un proyecto piloto en el 2009 para procesar los residuos de un tostador masivo de café.