Según informó hoy Volkswagen, esta empresa y Daimler investigaban con Choren desde 2002 la aplicación, la rentabilidad y el consumo energético del combustible sintético de segunda generación BTL, obtenido a partir de la gasificación de biomasa.
Volkswagen, que no facilitó detalles financieros de la transacción, dijo que el objetivo de la participación en Choren es que se introduzca BTL en el mercado en grandes cantidades y que se amplíen las capacidades de fabricación de este combustible.
Choren construye actualmente la primera fábrica comercial mundial de BTL y producirá 15.000 toneladas de este carburante a partir de 2008, cantidad suficiente para cubrir la necesidad anual de combustible de 15.000 turismos.
Además, esta compañía planea construir otra planta de producción en la que fabricará 200.000 toneladas de BTL al año, dijo Volkswagen.
El responsable de investigación de motores de Volkswagen, Wolfgang Steiger, destacó que los biocombustibles de segunda generación no presentan competencia a la producción de alimentos, permiten triplicar las hectáreas de cultivo y reducen los gases de efecto invernadero en un 90 por ciento, en comparación con los combustibles biológicos de primera generación.
Fuente: EFE
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