La auditoría surgió a partir de las peticiones solicitadas por países como Canadá y Brasil, y su apertura coincide con el debate actual de si los biocombustibles deben ser considerados como bienes ambientales y no como bienes agrícolas.
Estados Unidos y Europa presentaron recientemente una propuesta de bienes ambientales en la que los biocombustibles quedaron exentos, algo que molestó enormemente a los brasileños.
Según diversos estudios de entidades privadas, los subsidios estadounidenses a los biocombustibles alcanzan los 7.000 millones de dólares.
Los brasileños y los canadienses argumentan que Estados Unidos viola las reglas de la OMC al superar el límite autorizado de 19.000 millones de dólares que pueden otorgar al sector agrícola.
En sus declaraciones de hoy, tanto canadienses como brasileños dijeron que se habían visto obligados a reiterar el establecimiento del panel al no haber obtenido una respuesta satisfactoria de los estadounidenses.
"El total de los apoyos que Estados Unidos otorgó en 1999, 2000, 2001, 2002, 2004 y 2005 superó sus niveles de compromiso con el Acuerdo de Agricultura", dijo hoy el representante canadiense.
Tanto Brasil como Canadá aceptaron que sus dos peticiones se fundiesen en una sola.
Por su parte, Estados Unidos dijo que estaba "decepcionado con el establecimiento del panel", dado que entendía que sus programas estaban en acuerdo con lo previamente negociado y que además muchos de ellos ya habían expirado.
Además, los estadounidenses dijeron que el panel representará una "innecesaria derivación de tiempo y recursos de la importante tarea de seguir negociando en el marco de la Ronda de Doha".
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