Además se avanzará en conceptos como recuperación de calor y energía, para evitar que la Fórmula 1 sea “vista como un dinosaurio”, advirtió Max Mosley, Jefe de la FIA,
La Fórmula 1 “verde” fue proclamada como un objetivo a mediano y largo plazo. Con esto en mente, Honda competirá en Melbourne, en el Gran Premio de Australia, con su “coche-globo terráqueo”, al igual que en las demás 16 carreras de la temporada.
Nick Fry, el jefe del equipo Honda indicó “el cambio climático es probablemente el mayor problema individual que amenaza nuestro planeta, y tampoco la Fórmula 1 es ajena a este problema”. Sin embargo, señaló que la búsqueda de tecnologías más armónicas con el entorno es complicado en el máximo deporte de la velocidad.
Hasta ahora, la Fórmula 1 y la protección del medio ambiente se consideraban incompatibles: los coches de 800 caballos queman entre 80 y 100 litros de combustible cada 100 kilómetros, y las emisiones de CO2 en la categoría mayor del automovilismo son altísimas.
Con unos 1.500 gramos de CO2 por kilómetro, un auto de Fórmula 1 emite nueve veces más que un coche común, de un promedio entre 160 y 170 gramos de CO2/km. La Unión Europea ya decidió limitar las emisiones a 130 gramos.
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