El Gobierno argentino lanzó el llamado Programa Nacional de Uso del Bioetanol, que establece normas complementarias a las leyes 26.093 y 26.334.
La nueva normativa crea un marco regulatorio de cinco resoluciones que se aplican sobre el uso obligatorio del bioetanol que se elabora a partir de la caña de azúcar.
Además, le permite a la empresas nacionales realizar las inversiones necesarias para la formación de una oferta de bioetanol en el mercado interno, que permita establecer un corte obligatorio mínimo de un 5% de bioetanol en la nafta para el 2010.
Las cinco nuevas resoluciones que reglamentan esta Ley, firmadas entre el Gobierno y representantes del Centro Azucarero Argentino (CAA), regulan la calidad, el autoconsumo, la seguridad, fijación de cupos y adjudicación de licencias.
El 10 de octubre del año pasado, el entonces presidente argentino, Néstor Kirchner, firmó un proyecto de modificación de la Ley 26.093 de Biocombustibles, para que esta norma posibilitara que también el Bioetanol pueda ser mezclado, en un el porcentual de 5%, en todas las naftas a partir del año 2010.
Para satisfacer la demanda que generaría dicho mandato, sería necesario que la producción supere los 300 millones de litros de etanol al año.
El presidente de Cámara Argentina de Biocombustibles, CARBIO, Fernando Peláez, manifestó que la medida “impactará positivamente en las inversiones del sector” y destacó que de esta manera aumentará significativamente la utilización de las energías renovables en la matríz energética argentina.
Aunque el país sudamericano tiene una desarrollada industria de biodiesel y se espera que durante 2009 haya unas 40 plantas operativas, este no es el caso del etanol, una industria que necesitará una inversión estimada de 500 millones de dólares para desarrollarse.