El Primer Ministro Ed Stelmach aprovechó la ocasión para presionar a Ottawa para llegar a un acuerdo acerca de niveles de emisiones de dióxido de carbono y para conseguir participación en el caso de que el Gobierno de Canadá y Barack Obama decidan negociar los estándares para toda América del Norte
A partir del 2010, Alberta exigirá que el combustible común tenga un 5% de etanol y que el diesel tenga un 2% de biodiesel. Estas exigencias van de la mano de los estándares nacionales y apuntan a reducir las emisiones de dióxido de carbono.
La provincia ha destinado US$239 millones para apoyar la producción incipiente de biocombustibles, que en su mayor parte utilizan el maíz como materia prima. Según los detractores canadienses de los biocombustibles, si bien los estándares serán de gran ayuda para los productores agrícolas, los beneficios ambientales serían menores.
Estos coincidenen en que estos estándares son, en el mejor de los casos, una solución marginal si se trata de reducir el consumo de gasolina y, de esta manera, reducir las emisiones de dióxido de carbono. Además creen que producir, cosechar y hacer el marketing del etanol produce las suficientes emisiones como para contrarrestar cualquier reducción que se puede lograr con una medida de este tipo.
Además, sostienen que el etanol no es tan eficiente como la gasolina, con lo cual un 5% de biocombustible en la mezcla no significa un 5% menos de nafta utilizada.
En la inauguración de la estrategia energética con el Ministro de Energía, Mel Knight, Stelmach enfatizó la necesidad de que los planes provinciales y federales deben armonizarse. "Debemos llegar a un acuerdo con el Gobierno federal acerca de los objetivos ambientales" dijo, y aclaró: "No queremos un acuerdo mal hecho que no cumpla con su función verdadera".
Además, demandó la presencia de Alberta en la mesa de negociaciones entre Ottawa y Washington para pensar una estrategia ambiental común para toda América del Norte.
La estrategia energética de Alberta hace necesaria la creación de un cuerpo liderado por el Gobierno para que se revisen las políticas acerca de la refinería, la actualización y la industria de los petroquímicos. Muchas de las fabricas que tenían pensadas ubicar en el corazón industrial de Alberta han sido canceladas o retrasadas en estas semanas a causa de la inestabilidad económica y la caída de los precios del petroleo, dijo el Priemr Ministro.
|
 |