Volver

|

Suscripciones

|

Contáctenos

Boletín Nro. 110 - Semana del 12/12/08 al 19/12/08
Miércoles, 11 de Junio de 2008 Sea el primero en comentar esta nota

Nueva legislación alemana sobre biocarburantes

El mercado alemán de biocarburantes dejo de ser durante los últimos años un asunto marginal para convertirse en fundamental para la economía y la política del país.

Nueva legislación alemana sobre biocarburantes
Enviar Enviar
Imprimir Imprimir
Corrección Sugerir Corrección
Comentarios Escribir Comentarios
Anterior España: Biodiésel también en Gijón
Siguiente Plan para convertir residuos agroalimentarios en biocombustibles
Enchilame Meneame Technorati Yahoo
Específicamente el biodiésel alemán, ocupa el primer lugar en Europa no solo por la producción, sino también por la utilización.

Durante años se mantuvo la exención del impuesto sobre los hidrocarburos para los biocombustibles, lo cual contribuyó a que se desarrolle un mercado para el biodiésel puro. Actualmente hay alrededor de 1.900 gasolineras alemanas que ofrecen este combustible con el que funcionan cada vez más vehículos. La mezcla de biodiésel con carburantes convencionales, permitida con un 5% (volumétrico) según la normativa Diesel DIN EN 590, se lleva a cabo hace ya dos años.

Las capacidades de producción de biodiésel fueron incrementándose desde principios de la década del 90 hasta alcanzar en la actualidad 3 millones de toneladas. El consumo de diesel convencional en Alemania se ubica aproximadamente en los 30 millones de toneladas. El 10% del mismo, se podría cubrir con biodiésel.

Aparte del biodiésel, también se desarrolló el uso de biocombustibles como los aceites vegetales puros y el bioetanol, que también tuvieron durante años, exenciones fiscales.

Frecuentemente se discutió la necesidad y el alcance de estos beneficios fiscales. Los impuestos aplicados al diesel y a la gasolina eran de 47 y 65 céntimos/litro, respectivamente.

En noviembre de 2005, el Tratado de Coalición del Gobierno Federal estableció el acuerdo de suprimir la exención de impuestos que tenían los biocombustibles, a cambio de la obligación de mezclar biocombustiles a los combustibles convencionales. Los biocombustibles puros también tenían que quedar sujetos al impuesto de los hidrocarburos. El Ministerio de Hacienda pretendía obtener de esa manera ingresos fiscales adicionales por más de 2.000 millones de euros por año.

Desde el gobierno alemán no creen que la obligación de mezclar con biocombustibles tenga demasiada importancia en el precio final de los carburantes. Según la Federación de Oleoproteaginosas (UFOP), en el diesel la mezcla con biodiésel llevaría a lo sumo a un alza del precio de 1,5 céntimos/litro. Los aumentos de los precios en las gasolineras serán principalmente por el incremento del IVA, que supondrá una carga adicional de 3,3 céntimos/litro, partiendo de los precios de carburantes actuales.

Las Leyes de los Impuestos Energéticos, fueron aprobadas a principios de 2006, y las Cuotas de Biocarburantes en Hidrocarburos, durante el otoño. Con estas leyes, el gobierno alemán pretende regular el mercado a corto y mediano plazo.

La Ley de Impuestos Energéticos:

Desde el primero de agosto de 2006, la nueva ley, sustituyó a la anterior exención de impuestos. La diferencia es que ahora se introdujo de modo escalonado un impuesto para el biodiésel, y desde el primero de enero de 2008, incluirá además a los biocarburantes elaborados a partir de aceites vegetales.

Con el biodiésel, la carga fiscal se introdujo el primero de agosto de 2006, empezó con 9 céntimos/litro, y a partir de 2008 se irá incrementando en 6 céntimos/litro y año hasta llegar a 33 céntimos en el año 2011. Para 2012 prevén un incremento final de 12 céntimos/litro.

Con el biocombustible realizado a partir de aceite vegetal puro, la imposición va a comenzar con una tasa de 10 céntimos en 2008, e irá incrementándose anualmente hasta ubicarse en 45 céntimos/litro en 2012.

Se sustituirá la ayuda fiscal por la obligación de las mezclas, según lo establecido en la Ley sobre Cuotas de Biocarburantes en Hidrocarburos. La producción y el uso del biodiésel y del carburante que se obtiene a partir de aceite vegetal serán sometidos controles fiscales y al cumplimiento de las obligaciones correspondientes.

El etanol en forma de E85, quedará exento de impuestos hasta el año 2015. El sector agrario va a poder continuar utilizando biodiésel y biocombustible a partir de aceites vegetales exentos de impuestos.

La Ley sobre Cuotas de Biocarburantes en Hidrocarburos:

La Ley citada anteriormente regula el mercado de carburantes puros, ésta en cambio es sobre la mezcla de biocarburantes con combustibles convencionales. Fue aprobada en octubre de 2006 por el Parlamento Federal.

A partir del primero de enero de 2007, la industria petrolera se verá obligada a comercializar una cantidad mínima de biocombustibles. El volumen mínimo es sobre la venta total anual de carburantes diesel, incluida la parte de biocarburantes.

La regulación de las cuotas se introdujo modificando la Ley Federal de Protección contra Emisiones Nocivas (BlmSchG). Se establecieron cuotas mínimas para el diesel y para la gasolina. A partir de 2009, los vendedores deberán respetar además de estas, una cuota total.

Las cuotas son sobre el contenido energético de los carburantes. El Ministerio Federal de Hacienda estableció los contenidos energéticos necesarios para calcular las cuotas mínimas respectivas. La cantidad de mezcla obligatoria de biodiésel es de aproximadamente 1,5 millones de toneladas, lo que corresponde a la cantidad comercializada en 2005. Como desde 2009, se van a ir incrementando las cuotas totales, va a haber un potencial considerable para el biodiésel de mezcla, el puro (B100), el aceite vegetal y otros biocarburantes.

La obligación del cumplimiento de cuotas puede ser traspasada a terceros. En caso de que no cumplan, se cobrará una sanción por importe de 60 céntimos/litro (Diesel y cuota total) y 90 céntimos (gasolina).

La obligación del cumplimiento de las cuotas va a afectar a su vez, la comercialización de biocarburantes puros. La carga adicional que resultaría de aplicar la tasa impositiva completa establecida para las cuotas significaría un incremento de las recaudaciones fiscales globales, y esto se neutralizará mediante una desgravación fiscal para carburantes puros.

La Ley sobre Cuotas de Biocarburantes también incluye autorizaciones para que se dicten reglamentos jurídicos. Desde el punto de vista de los productores de oleaginosas, tiene un interés especial el reglamento sobre sostenibilidad. Las facilidades fiscales y el cumplimiento de cuotas van a depender de que “en la producción de la biomasa utilizada se cumplan determinadas exigencias respecto a un cultivo sostenible en las superficies agrarias o que se cumplan determinadas exigencias sobre la protección de los espacios de vida naturales”. Estos requisitos también son válidos para los importadores.

Las normas de calidad que marcan los estándares para el biodiésel y los biocombustibles a base de aceites vegetales en las leyes citadas establecen las condiciones para poder beneficiarse de las bonificaciones fiscales.

El biodiésel debe cumplir, como mínimo, las exigencias establecidas en la norma DIN EN 14214 (situación: noviembre 2003); para el bioetanol se exige un contenido de alcohol mínimo del 99% en volumen y el cumplimiento de la norma DIN EN 15376 (situación: mayo 2006); para los biocombustibles a base de aceites vegetales, se exige, como mínimo, el cumplimiento de la norma DIN 51605 (situación: julio 2006). Los biocarburantes utilizados deberán cumplir también los requisitos mínimos exigidos para los motores. El cumplimiento de estas normas requiere la utilización del mejor aceite de colza, no solo para la elaboración de biodiésel sino también para los biocarburantes producidos a partir de aceites vegetales.

Los aceites de soja y palma se pueden usar también como materia prima para la producción de biodiésel, si el biocarburante que se obtiene cumple con las exigencias de las normas citadas. Aunque, no se excluyen, las importaciones de países terceros, se otorga una cierta preferencia al empleo de aceite de colza, deseada tanto por el Gobierno como por el Parlamento federales.

Las cuotas establecidas permiten estimar las necesidades de aceites vegetales para la producción de biodiésel. La obligación de cumplir con las normas sobre estándares para carburantes asegura, en gran medida, la utilización de aceite de colza.
 
 
Lo + leido Lo + comentado Últimas noticias

Publicidad en adnmundo.com |

Quiénes somos |

Servicios Corporativos |

Todas las noticias |

Las noticias resumidas |

Contáctenos

Desarrollado por Esquemas.com

Política Internacional y Seguridad |

Economía y Finanzas |

Comercio Exterior e Integración |

Energía

Deportes |

Medio Ambiente |

ADN Cool |

Turismo |

Archivo |

Las noticias en tu sitio