Entre las conclusiones, se pudo observar, que la mayoría de los americanos rechaza la opinión “alimentos contra etanol”. Sólo un diez por ciento estuvo de acuerdo con el argumento que usar el maíz para la fabricación del etanol limitará las producciones alimenticias.
Según Tom Slunecka, Director Ejecutivo de EPIC, “En base a nuestra investigación se puede decir que los consumidores tienen sentido común respecto al tema de los alimentos versus el etanol” y agregó “Nosotros explicamos cómo la agricultura y la producción de maíz están avanzando en este país, y pocas personas creen que hay que preocuparse por una posible pérdida en la disponibilidad de alimento o fibra para los consumidores”
El sector ganadero, sin embargo, está sintiendo un fuerte pinchazo, y por eso tiene una postura diferente. Las discusiones muestran que entre un diez y un veinte por ciento de los productores de cerdo pueden terminar por alejarse de la producción de cerdo. Eso es probable que venga de lo que se suele denominar “talla mediana de operaciones familiares”. Los sistemas de grandes producciones, en cambio, tendrán algún alivio por comprar energía, pero aun así no están inmunes a presiones en los precios que seguramente se seguirán agudizando.
La revisión mostró que “el impacto del etanol en la economía y el medio ambiente fue un golpe para los que no estaban de acuerdo”. Una amplia mayoría, el 61 por ciento, consideró que el etanol es positivo para la economía americana. El 58 por ciento cree que la gasolina enriquecida con etanol es mejor para el medio ambiente que la gasolina común, y eso se destacó como el mayor beneficio del etanol.
Por supuesto habrá incomodidades crecientes mientras todos los sectores de la agricultura atraviesan el impacto de los beneficios y las limitaciones del etanol. Ciertamente es bueno saber lo que los consumidores piensan del asunto. Sin embargo su conocimiento sobre el yin y el yang de la agricultura no es lo suficientemente profundo como para ser concluyente. |
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