Con el cabello corto, por lo menos es el natural, Britney fue fotografiada conduciendo su automóvil por las calles de Los Angeles, urbe en la que vive con sus hijos Sean Preston y James Jayden.
En tanto esperaba que le crezca el cabello, la princesa del pop fue una verdadera camaleona. Un tiempo fue morena, otro tanto, rubia y abusó de las pelucas y hasta se atrevió a utilizar una de color rosa.
También se colocó megahair, apliques, se alisó, se quedó con el cabello salvaje. Hizo de todo. Ahora es cuestión de esperar que Britney va a lucir de esta manera por mucho tiempo. Al menos, sus fans así lo querrían ver.
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