No es su primer problema con la policía. Esta vez, Britney Spears se excedió en la velocidad de su Mercedes descapotable blanco mientras conducía por la autopista de Los Angeles.
Despues de una milla de perseguirla, Britney Spears se detuvo en una estación de servicio. “Los policías tomaron posición de defensa y alumbraron la cara de Britney con linternas” declararon testigos. Ella se proclamó inocente y culpó a los paparazzis diciendo que la perseguían.
Los policías reconocieron a la princesa del pop y solo le llamaron la atención, dejándola seguir viaje.