El ministro del interior Edmundo Pérez Yoma señaló respecto a la catástrofe ambiental que afecta al pueblo chileno, como así también a la ciudad argentina de Esquel:"Decidimos evacuar totalmente una zona en un radio de 30 kilómetros incluyendo a los efectivos de las fuerzas armadas y policías. La preocupación del gobierno es salvar vidas humanas".
La vida es imposible en Chaitén, Futaleufú y Palena, 1.200 kilómetros al sur de Santiago, donde persiste la lluvia de cenizas con gran carga de azufre provenientes del volcán Chaitén.
Sobre el volcán persiste una nube de 30 kilómetros de alto que el viento lleva hacia el sureste, incluidas localidades de Argentina de la Patagonia. Además, la ceniza también ya se está haciendo presente en el sur de la provincia de Buenos Aires.
La serie de explosiones ocurridas hoy formó un solo cráter de 800 metros de diámetro y unió las columnas de humo y cenizas, luego de cinco días de fumarolas intensas y decenas de temblores de hasta 4 grados en la escala de Mercalli.