Para ver el espectáculo, será necesario que el horizonte del sureste se encuentre despejado. Venus y Júpiter estarán bajos en el cielo, como los aviones cuando aterrizan, y se ocultarán fácilmente detrás de edificios altos o de árboles. Así que salga antes (durante el mediodía, cuando la temperatura es más cálida) y encuentre un lugar para poder observar, de manera tal que no tenga que estar buscando un sitio en la oscuridad, el viernes.
Vale la pena el esfuerzo ya que Venus y Júpiter estarán a menos de 1o de separación, como faros gemelos que penetran el rosado resplandor del amanecer. Es una bella escena. De hecho, quizás no pueda quitar los ojos de ella. Venus y Júpiter son literalmente cautivadores.
Existe una base fisiológica para este fenómeno. Cuando dos planetas aparecen tan cerca uno del otro, captan algo de atención extra de su cerebro. Considere lo siguiente:
"Su ojo es como una cámara digital", explica Stuart Hiroyasu, doctor en optometría, de Bishop, California. "Hay una lente ubicada en el frente para enfocar la luz y un 'dispositivo' fotosensible detrás para capturar la imagen. El 'dispositivo' fotosensible del ojo se llama retina, la cual está formada por bastones y conos, el equivalente en tejido orgánico de los píxeles electrónicos".
Cerca del centro de la retina yace la fóvea , un parche de tejido de 1,5 milímetros de ancho, donde los conos están muy densamente dispuestos. "Lo que sea que vea con la fóvea, lo ve en alta definición", afirma. La fóvea es imprescindible para leer, conducir y ver televisión; y tiene la atención del cerebro.
El campo de visión de la fóvea es de tan sólo aproximadamente cinco grados de ancho. El viernes por la mañana, Venus y Júpiter cabrán juntos.
Si puede apartar los ojos de Venus y Júpiter, dé un vistazo hacia la derecha: otro encuentro cercano está en camino. La medialuna aparece justo a un lado de la estrella gigante roja, Antares. Con tan sólo 2o de distancia entre ellos, la Luna y Antares cabrán dentro de su fóvea también.
No se debe perder el espectáculo del viernes por la mañana pero, si se lo pierde, no se preocupe porque continúa conforme avanza febrero. Venus y Júpiter permanecerán relativamente cerca uno del otro durante varios días, mientras que la Luna se mueve para unírseles. Las mañanas que debe anotar incluyen la del domingo, 3 de febrero, cuando la Luna, Venus y Júpiter se acomodan en una línea levemente curva, y la del lunes, 4 de febrero, cuando el trío forme uno de los más exquisitos triángulos celestes.