El próximo 5 de julio, más de 1.400 personas participarán en el 5º Encierro Humano en Pamplona, organizado por Personas por la Ética en el Trato a los Animales (PETA) para rechazar las corridas de toros. Correrán a lo largo de las calles de Pamplona, muchos de ellos vistiendo solamente un par de cuernos de plástico y pañuelos rojos.
El objetivo de los corredores es informar a los turistas que hay alternativas divertidas que no implican la estampida de animales asustados que terminarán "torturados y matados" en la plaza cada tarde durante San Fermín.
Buenos Aires se suma a la campaña mundial, que hoy se manifiesta en Valparaíso, Chile. Miembros de PETA de todo el mundo han escrito a la alcaldesa de Pamplona para solicitarle que adopte la nueva festiva tradición del "Encierro Humano" y reemplace la vieja y cruel que utiliza a los toros, los cuales al correr aterrados por las estrechas calles de Pamplona en ocasiones resbalan y caen, lastimándose o rompiéndose las patas.
Según PETA, los encierros de toros atraen a miles de turistas que ignoran todo lo que padecen los toros antes y después de la carrera. Descargas eléctricas y golpes hacen que salgan corriendo en estampida. Más de 40.000 toros son masacrados en las plazas de España, aunque la mayoría de los españoles quisieran terminar con la tradición, agrega AnimanaNaturalis Argentina.
En América Latina países como Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay, prohibieron las corridas de toros hace más de 150 años. Sin embargo, México tiene la plaza más grande del mundo y en Colombia, Perú y Ecuador se celebran también estos festejos.
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