“A pesar de las crecientes amenazas, los tiburones permanecen prácticamente sin protección en alta mar”, afirma la vicepresidenta del grupo de especialistas en Tiburones de la IUCN, Sonja Fordham.
Además, explica la vulnerabilidad y las largas migraciones de la mayoría de los tiburones de esas zonas “requieren de coordinación, a través de los planes internacionales de conservación”.
“Nuestro informe documenta la grave sobreexplotación de estas especies, en aguas nacionales e internacionales, y demuestra una clara necesidad de acción inmediata a escala mundial”, explicó la investigadora.
La IUCN clasifica como “especies amenazadas a nivel mundial” al tiburón martillo y a la Manta, entre otros. Muchos de ellos se pescan junto al atún y el pez espada. Estas especies están cada vez más orientadas a nuevos mercados para la carne tiburón y sus valiosas aletas, utilizadas en la sopa de aleta de tiburón.
Además, para responder a esta demandas, a menudo, las aletas son cortadas y el resto del cuerpo de este animal se tira al agua en un proceso conocido como “aleteo”. Aunque se prohíbe el corte de estas partes en aguas internacionales, la IUCN destaca que las normas “poco severas”obstaculizan la eficacia en la ejecución de estas normas.