Al menos 12.000 muertos causó el seísmo que el lunes sacudió el suroeste de China, según informaron hoy las autoridades de Pekín. El parte con el número de muertos se agrava hora a hora, dado que decenas de miles de personas siguen sepultadas bajo los escombros. Un equipo formado por 1.300 soldados y médicos militares chinos llegó a la ciudad de Wenchuan, en pleno epicentro del terremoto. Es la primera fuerza de socorro de tamaño considerable que logra acercarse a la zona devastada por el desastre.
"Un equipo médico de Chengdu", capital de la provincia de Sichuán (la más afectada por el temblor) , "acompañado por 1.300 militares, llegó a Yingxiu, en el distrito de Wenchuan, epicentro del seísmo", según destacó la agencia China Nueva. Yingxiu se encuentra a unos 20 kilómetros de Dujiangyan, donde se instaló el centro de mando que coordina las operaciones de socorro y emergencia.
El primer ministro chino, Wen Jiabao, que la víspera había viajado a Dujiangyan, visitó por la mañana a las víctimas en una ciudad cercana. Según las últimas cifras oficiales, el terremoto ocasionó 11.921 muertos confirmados en ocho regiones del China. La inmensa mayoría de las víctimas perecieron en Sichuan. El número de muertos podría agravarse conforme pasan las horas y los servicios de socorro desentierran a los muertos atrapados por los cascotes.
En la ciudad de Mianzhu, a 30 kilómetros al sureste del epicentro, el seísmo causó 2.000 muertos, al tiempo que 4.800 personas sepultadas bajo los escombros, anunció el martes la agencia oficial China Nueva. Y en el distrito de Beichuan, donde casi 1.000 estudiantes y profesores murieron o desaparecieron en el desplome de su escuela, se han derrumbado más el 80% de las construcciones, según responsables locales.
En Shifang, otra ciudad de la misma zona, unas 500 personas murieron y 2.000 quedaron atrapadas, entre ellas 900 alumnos de secundaria. En la misma provincia, dos fábricas de productos químicos se derrumbaron y sepultaron a cientos de empleados. "Para evitar que pueda producirse un accidente ecológico de algún tipo", el Ministerio chino de Protección del Medio Ambiente decidió enviar a expertos encargados de garantizar la seguridad de las plantas nucleares, químicas, cementeras y otras instalaciones de riesgo.