La supernova, conocida como G1.9+0.3, debió producir un brillante destello cuando explotó hace 140 años pero no se vio porque el polvo la oscurece, informó David Green de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, y sus colaboradores.
"Es de lejos la supernova más joven identificada en la galaxia\", dijo Green a los periodistas por teléfono.
Green identificó el objeto por primera vez en 1985, como una posible supernova, usando lecturas de radio de los Very Large Array - un radio observatorio astronómico - de la Fundación Nacional de Ciencia de EEUU.
En 2007, Stephen Reynolds de la Universidad Estatal de Carolina del Norte y sus colaboradores la estudiaron con el observatorio de rayos x en órbita Chandra. Se sorprendieron al hallar que era un 16% mayor que las medidas de radio.
\"La única explicación razonable que pudimos encontrar era que en los 22 años entre las dos observaciones, había crecido en esa tasa\", dijo Reynolds.
Extrapolaron su tasa de crecimiento para datar la explosión original, hace 140 años. La supernova está situada en el centro de la galaxia, a alrededor de 25.000 años luz de la Tierra.
El científico que encabezó la investigación, Stephen Reynolds, de la Universidad Carolina del Norte, dijo que radio y tecnología de rayos X permitieron a los científicos hacerle un seguimiento a la moribunda estrella a través de un denso campo de gas y polvo que previamente había oscurecido la visión.