El presidente George Bush solicitó que se derogue la ley para extraer petróleo de la plataforma continental del país en alta mar, vigente hace 25 años. De aprobarse, traería serias consecuencias medioambientales.
La petición fue hecha un día después de que el candidato de su partido a la Presidencia, John McCain, propusiera lo mismo en un discurso en Houston, la capital petrolera del país.
Ambos han cambiado su postura al respecto ante la ansiedad de los estadounidenses por el precio de la gasolina, que ha superado el nivel psicológico de los cuatro dólares por galón (3,78 litros).
McCain defendió la prohibición en su campaña presidencial de 2000 -en la que perdió la candidatura republicana ante Bush-, algo que el bando de Barack Obama se ha apresurado a recordar.
Su nuevo parecer le coloca en una posición extraña, pues McCain ha intentado presentarse como un candidato 'verde', un adalid contra el calentamiento global que ha criticado la pasividad de Bush en ese ámbito.
'Es algo tristísimo que una persona que durante años se ha manifestado abierto a las soluciones contra el cambio climático haya cambiado completamente de opinión. Estamos muy decepcionados', dijo Javier Sierra, portavoz del Sierra Club, la mayor asociación ecologista del país.
A Bush, por su parte, la llamada a construir plataformas petroleras en el área continental estadounidense en alta mar le puede causar problemas en las reuniones de familia.
La restricción, que el Congreso impuso en 1982 por el impacto de las instalaciones en el medio ambiente, fue reafirmada en 1990 por una prohibición del Ejecutivo firmada por su padre, George H. W. Bush.
Además, su hermano Jeb Bush se opuso a las explotaciones cuando era gobernador de Florida.
El actual presidente prometió derogar el decreto de su padre si el Congreso hacía lo propio.