Monseñor Gianfranco Girotti, director de la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede, afirmó en una entrevista concedida a Nicola Gori de L’Osservatore Romano (LOR), que los históricos Siete Pecados Capitales “no alcanzan” para abarcar los problemas de la actualidad.
Además de lujuria, gula, avaricia, pereza, ira, envidia y soberbia; el obispo destacó que “existen varias áreas en las que hoy observamos conductas pecaminosas en relación a los derechos individuales y sociales. Primero que nada en el área de la bioética, en las que no podemos no denunciar algunas violaciones de los derechos fundamentales de la naturaleza humana, a través de los experimentos, manipulaciones genéticas”.
El Vaticano se opuso abiertamente a la investigación con células madre que involucre la destrucción de embriones y ha manifestado su desacuerdo en contra la posibilidad de realizar clonaciones humanas. Pero además incluyó a la nueva lista de pecados a la contaminación ambiental, la acumulación excesiva de riquezas, el narcotráfico y el consumo de drogas, entre otros.
“Uno no ofende a Dios sólo al robar, blasfemar, o desear la mujer del prójimo. También lo hace cuando daña el medio ambiente, participa en experimentos científicos dudosos y de manipulación genética; cuando acumula excesivas riquezas, consume o trafica drogas; y cuando ocasiona pobreza, injusticia y desigualdad social”, expresó.
Las declaraciones de Girotti se dieron a conocer días después del seminario en donde el obispo manifestó alarmado que ha disminuido el número de fieles que confiesan sus pecados ante los sacerdotes.