Un comunicado de JPL señaló que la reposición de esa masa perenne de hielo es esencial para que se mantenga la cubierta de hielo estival en el Artico.
“Estamos viendo una tendencia hacia la disminución de la cubierta perenne”, manifestó Ron Kwok, científico de JPL.
“Nuestro estudio sugiere que, como media, la zona de hielo estacional que sobrevive al verano tal vez no sea lo suficientemente grande como para mantener una cubierta estable de hielo perenne, especialmente ante la aceleración del calentamiento climático y la disminución el hielo marino en el Artico”, señaló.
Kwok agregó que las conclusiones del estudio complementan las de otra investigación que en el otoño de 2006 reveló que se había producido una disminución de 14 por ciento en la masa de hielo perenne entre 2004 y 2005.
“La falta de reposición sugiere que la declinación podría persistir en el futuro cercano”, dijo JPL.
El comunicado explicó que la capa de hielo perenne fluctúa como consecuencia del deshielo estival y el desplazamiento de hielo fuera de la zona del Artico.
Cuando el hielo perenne, que tiene un espesor de unos tres metros, se pierde como resultado de esas fluctuaciones es sustituido por una capa más tenue. Esta se derrite al verano siguiente y o no es lo suficiente espesa como para mantener la cubierta perenne.
Según Kwok, los últimos estudios indican que el hielo perenne está reduciéndose entre 7 y 10 por ciento en cada década.
“Nuestro estudio proporciona los primeros cálculos confiables sobre la variación la reposición del hielo al fin del verano cada año”, dijo.
Con información de EFE/GCE/ NASA
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