La ayuda internacional que llega a Myanmar para las víctimas del ciclón Nargis, no solo encuentra dificultades para entrar, sino que una vez dentro del país, no llega a quien tiene que llegar, según informaron los principales responsables de las organizaciones que se encuentran trabajando para ayudar a los birmanos.
En otro orden de cosas, las agencias de noticias reportaron que una segunda tormenta ponderosa se estaba dirigiendo al Delta Irrawaddy, la región que fue más devastada por la primera tormenta a principios de mes.
El Joint Typhoon Warning Center de las fuerzas armadas norteamericanas informó que había una buena posibilidad de que “un ciclón tropical significativo” se formara en las próximas 24 horas y se dirija a través de la zona de delta de Irrawaddy.
Los directores de las agencias de ayuda se negaron a ser citados directamente por sus preocupaciones de hacer enfurecer a la junta gobernante y poner en riesgo sus operativos, aunque Marcel Wagner, director en Myanmar de la Agencia Adventista de Desarrollo y Ayuda, confirmó que los materiales humanitarios estaban siendo desviados por el ejército.
También dijo que iba a haber un problema cada vez mayor, aunque se negó a dar algún detalle más por lo sensible de la situación.
Desvío de la ayuda
Los envíos internacionales de ayuda continuaban llegando el miércoles, incluyendo cinco nuevas entregas aéreas llevando provisiones norteamericanas. Diplomáticos occidentales dijeron que sus representantes en el aeropuerto estaban asegurándose que la carga fuese bajada eficientemente y luego enviados hasta los almacenes.
El destino de las provisiones luego de ello, sin embargo, permanece desconocido, porque la junta ha prohibido a todos los extranjeros, incluidos los diplomáticos y trabajadores humanitarios, acompañar la ayuda donada, seguir la huella a su distribución o investigar sobre su entrega.
Wagner y los otros dijeron que no habían oído de comestibles de alta calidad que estaban siendo robados y reemplazados por productos de inferior calidad. Había rumores en la capital el miércoles de que biscochos especiales de alto valor calórico donados para ser distribuidos en las zonas de desastre habían sido reemplazados por galletitas genéricas más baratas.
Aunque los vuelos de ayuda están siendo vistos llegar regularmente en el aeropuerto de Yangón, los equipos internacionales de rescate y los expertos en ayuda para desastres en su mayoría continúan siendo impedidos de ingresar al país.
La Organización Mundial de la Salud, por otra parte, dijo que sus suministros médicos estaban llegando al país normalmente, sin ser desviados, malversados o reemplazados con artículos por debajo del estándar. Sus envíos estaban realizándose a Labutta y Bogale, dos zonas severamente dañadas en lo profundo del sureño delta.
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