México podría convertirse en una potencia en emision de bonos de carbono si desarrolla un programa de eficiencia energètica.
Si Pemex y la CFE desarrollaran un programa de eficiencia energética o de disminución de gases contaminantes, podrían beneficiarse ampliamente de esta modalidad, ya que generarían hasta 100 millones de toneladas, lo que les dejaría una derrama económica con la venta de los bonos de carbono.
Esto debido que los países más industrializados los compran en precios que oscilan entre 3 y 5 dólares en el caso de Estados Unidos o en 17 euros en Europa, para cubrir sus obligaciones internacionales.
Por ello se prevé que su oferta entre 2008 y 2012 será de más de mil 500 millones de toneladas de CO2, aunque no se descarta un aumento significativo debido a la constante demanda para el cuidado del medio ambiente.
El mercado de reducción de emisiones opera desde 1995 a partir de las disposiciones del Protocolo de Kioto de la ONU.
Dicho acuerdo estipula que para 2012 las naciones del Anexo 1 (Europa y Japón) deben reducir a la mitad sus emisiones de dióxido de carbono con base en los niveles de 1990.
Para cumplir sus obligaciones frente a la Organización de las Naciones Unidas, los países desarrollados pueden “comprar” la reducción de emisiones a países en desarrollo a través de la adquisición de bonos de carbono.