La Corporación Nacional Forestal (Conaf) pidió la ayuda de geólogos para saber qué pasó con el lago, ubicado en el fiordo Témpanos, unas 1,250 millas al sureste de Santiago, en el Parque Nacional Huemules, según informó el jefe regional del organismo, Juan José Romero, que precisó que los profesionales visitarán la zona en diez días.
La desaparición del lago quedó al descubierto el pasado 27 de mayo, pero sólo fue informada el miércoles.
El funcionario añadió que en el fondo de la fosa hay enormes grietas o rajaduras. "No sabemos qué pasó, todo el mundo especula", comentó.
Pero no solo desapareció el lago, sino que un caudaloso río que desembocaba en el lago, hoy no es más que un simple riachuelo. "Se puede atravesar a pié", señaló Romero. El río tenía unas 130 pies de ancho y unas tres o cuatro millas de largo.
La tarea de los geólogos es ahora determinar si la enorme masa de agua se filtró por las hendiduras de la fosa.