Después de haber realizado numerosos estudios, Papineau llegó a la conclusión de que el huevo precedió a la gallina, según lo publicado por el diario The Time.
Las pruebas para su afirmación se sustentan en que el material genético del huevo evolucionó como materia viva para determinar la especie y como consecuencia crear la gallina de su embrión.
La clave está en que el material genético no puede evolucionar durante la vida del organismo vivo y que en todo caso, la gallina tuvo que haber sido un huevo.
Así el huevo precedió necesariamente a la gallina porque su organismo vivo lo contenía en su ADN del animal que luego se convertiría en pollo
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