En la imagen que obtuvo la NASA se congela perfectamente el momento de la explosión del volcán, que abre un agujero entre las nubes que flotan sobre él y lanza hacia el cielo una gran acumulación de cenizas.
Las últimas erupciones que se conocen de Sarychev fueron en 1989, 1986, 1976, 1954 y 1946. La ceniza del volcán llegó a 2.407 kilómetros al sudeste del fenómeno natural y a 926 kilómetros al noroeste. Días antes los aviones comerciales que volaban cerca del lugar habían sido advertidos para evitar fallos mecánicos en los motores debido a las cenizas.
Los vulcanólogos mostraron su entusiasmo por la fotografía, ya que muestra una erupción volcánica en todo su esplendor y captura con todo lujo de detalles muchos de los fenómenos que ocurren en los primeros momentos de la misma. La columna central que se eleva desde su boca es una mezcla de ceniza y vapor, según los expertos, que destacan la forma de globo que adquiere en el cielo.
La apertura en las nubes se debe a un efecto de evaporación al entrar en contacto con el calor desprendido por el vapor y la ceniza del volcán, que comenzó su erupción hace una semana y que hasta el día de hoy continúa, está ubicado en la isla Matua, que se encuentra deshabitada.