En un informe hecho público, el Consejo canadiense de directores de empresa (CCCE) indicó estar convencido que "los cambios climáticos representan el desafío más acuciante y el más importante vinculado al desafío ambiental y económico en su conjunto".
"Compartimos el objetivo de frenar, de detener y revertir el crecimiento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero en el plazo más corto razonablemente posible", añadió el CCCE, que agrupa a los directores de empresas de distintos sectores, incluido el petrolero.
El informe reclama al gobierno "un plan de acción coherente". Considera que Canadá perdió un tiempo precioso en debatir un objetivo nacional de reducción de emisiones contaminantes que ya no es "realista o realizable".
El plan de acción debe centrarse sobre todo en las inversiones en tecnologías, subrayan.
Se pronuncian además a favor de las reducciones de la intensidad de las emisiones más que de las reducciones absolutas e insisten en la necesidad de preservar "la salud y la rentabilidad" de las empresas.
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