Dolly pasó de ser tormenta tropical a huracán categoría 1 el martes en la tarde con vientos sostenidos cercanos a 129 kph, y se espera que se fortalezca un poco más dentro antes de tocar tierra hoy miércoles.
A las 11.00 de la noche (0300 GMT), el centro de la tormenta se encontraba a 177 kilómetros al este-sureste de Brownsville, avanzando en dirección noroeste a 14,5 kph (9 mph).
Un alerta de huracán se encuentra en efecto para la costa de Texas desde Brownsville a Corpus Christi y en México desde Río San Fernando al norte.
Los residentes cercanos a la frontera de México y Texas reforzaban sus ventanas y compraban gasolina y linternas eléctricas a medida que Dolly se acercaba.
Por su parte, el gobernador del estado mexicano de Tamaulipas, Eugenio Hernández, dijo que 23.000 personas serán llevadas a albergues del gobierno en las ciudades de Matamoros, Soto La Marina y San Fernando.
Se espera que el vórtice de Dolly toque tierra la noche del martes o la madrugada del miércoles con vientos muy fuertes y que arroje lluvias de hasta 38 centímetros (15 pulgadas). También se cree que el meteoro traiga inundaciones costeras de entre 1,20 y 1,80 metros (de cuatro a seis pies) sobre los niveles normales de la pleamar.
En Tamaulipas, Hernández le pidió al gobierno federal que declare zona de emergencia a por lo menos 17 municipios del estado, a fin de liberar fondos suficientes para los planes de contingencia en las localidades y ayudar así a los afectados.
El secretario de Gobernación de México, Juan Camilo Mouriño, aseguró que se dispondrá de quirófanos móviles para darle ayuda médica a los heridos potenciales y que la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) ya aplicó un plan de prevención de emergencias.
"Pemex ha puesto en funcionamiento el Plan de Respuesta a Emergencias por Huracanes en la región norte, que implica el aseguramiento de equipo de perforación y producción", así como la evacuación de su personal de las instalaciones que pudieran verse afectadas, afirmó.
La empresa estatal también dio inicio a un plan para garantizar el abasto de combustible, "de tal suerte que tengamos certidumbre respecto a que habrá suficiente para poder atender la contingencia", agregó.
En tanto, la empresa petrolera Shell Oil dijo que estaba desalojando trabajadores de sus plataformas de perforación en la costa oeste del Golfo de México. Desestimó la posibilidad de que su producción se vea afectada por el meteoro.
Mientras tanto, los residentes fronterizos también se preparaban.
"Estamos poniendo cinta en las ventanas. También estamos poniendo costales de tierra... No tengo mucho miedo porque muy seguido nos inundamos acá, entonces si se inunda la casa, todos corremos a la azotea", afirmó Blas García, un trabajador de la construcción de 62 años en McAllen, Texas.
"Lo que nos preocupa más que nada es el agua", afirmó por su parte Ramón del Alto, quien administra un restaurante en Reynosa, Tamaulipas.