La información dada a conocer por el Centro de Datos sobre Hielo y Nieve de Estados Unidos (NSIDC por sus siglas en inglés) muestra que este año el Océano Ártico registró una capa de hielo en una amplia zona.
Sin embargo, la cantidad en este momento es similar a la de junio del año pasado cuando se registró un verano que rompió todos los récords relacionados con el derretimiento del casquete polar.
Los científicos que participan en las mediciones aseguran que gran parte del hielo es tan delgado que se derretirá fácilmente, por lo que se estima que en un lapso de entre cinco y diez años durante los veranos del Ártico no habrá capa de hielo.
"Teníamos un poco más de hielo en el invierno, aunque estábamos muy por debajo de los promedios a largo plazo", afirma Julienne Stroeve del NSIDC en Boulder, Colorado. "Tuvimos una recuperación parcial; pero el verdadero problema es que la mayoría del hielo de reserva se ha vuelto muy delgado, y de tener un verano regular éste podría derretirse por completo", explicó Stroeve a BBC News.
En marzo, la NASA divulgó que el área cubierta por el hielo marino en el Ártico era ligeramente más grande que en 2007, pero la mayor parte consistía en delgados témpanos que se habían formado durante el invierno anterior.
Desde hace algunos años, los científicos predicen que para 2080 se darán en el Ártico. Modelos hechos por ordenador comenzaron a proyectar fechas mucho más tempranas, alrededor de 2030 a 2050.