La reducción de los subsidios a los combustibles fósiles podría disminuir la emisión de gases de efecto invernadero hasta un 6%, destacó un informe del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).
En una entrevista con la Radio de la ONU, Nick Nuttall, portavoz del PNUMA, dijo que además, la publicación muestra que no es la población más pobre la que se beneficia de estos subsidios, sino todo lo contrario.
“Existe el mito de que los subsidios benefician a los pobres. Estamos en medio de una crisis alimentaria y de combustibles. Y esto empeorará en los próximos años si seguimos dependiendo tanto de los combustibles fósiles. Los precios seguirán subiendo. Necesitamos cambiar el modelo económico y los subsidios tienden a perpetuar el viejo modelo económico. No benefician a nadie y mucho menos a los pobres”, destacó Nuttall.
Por otro lado, el informe del PNUMA señaló que los subsidios bien aplicados sí pueden generar beneficios socioeconómicos. Citó el caso exitoso de Chile, donde se incrementó de un 50 a un 90% la electrificación de zonas rurales durante los últimos 12 años a través de su buen manejo.