En un comunicado, Ban ofreció su solidaridad a los familiares de los muertos y heridos, y a quienes quedaron sin hogar.
El titular de la ONU informó que ha formado un equipo de Evaluación de Desastre y Coordinación, que ya se encuentra listo para asistir al gobierno de Myanmar, si éste lo solicita.
Asimismo la Organización está preparada para ofrecer otro tipo de ayuda y movilizar a la comunidad internacional.
Unas 4.000 personas murieron y cerca de otras 3.000 se reportan como desaparecidas.
La ONU calcula en varios cientos de miles el número de personas que perdieron sus casas y se encuentran necesitadas de ayuda de emergencia.