El culpable fue un vertido de fenol, una sustancia química que podría ser tóxica si es ingerida en cantidades importantes. Esto dejo a la ciudad de Yancheng, provincia de Jiangsu, sin agua desde el viernes hasta el lunes.
El vertido fue causado por la compañía Biaoxin Chemical, cuyos responsables (Ding Yuesheng, gerente de la planta, Hu Wenbiao, representante legal de la firma) fueron detenidos.
Los desechos químicos de la planta fueron a parar a la principal fuente de suministro de la ciudad, el río Xinyanggang.
Sin embargo, esta no es la primera vez que un evento de este tipo ocurre. A fines del 2005, la explosión de una planta química causó un vertido de benceno y nitrobenceno al río Songhua, lo que obligó a cortar el suministro de la ciudad de Harbin, de unos ocho millones de habitantes.
En aquella oportunidad, las autoridades realizaron el corte de agua sin dar explicaciones. En esta ocasión también hubo confusión, debido a que el viernes se anunció que el corte de agua duraría unas pocas horas.
Según la Administración Estatal de Protección Ambiental (ahora convertido en el Ministerio de Protección Ambiental), China sufre en promedio un desastre ecológico cada dos días.