La fumarola se observa desde unos 180 kilómetros del lugar y las cenizas cubren un área de 10 kilómetros, alcanzando incluso a localidades de la vecina Argentina, como Esquel, que amaneció bajo un manto gris. El volcán Chaitén se encuentra a 10 kilómetros del principal poblado del mismo nombre, mientras Machimahuida está a unos 30 kilómetros de distancia, lo que generó mayor preocupación a las autoridades.
El ministro del Interior, Edmundo Pérez, pidió que "la gente se mantenga alejada de todos los cursos de agua, porque puede haber deshielos importantes y que éstos produzcan riadas que sean de consecuencia". La directora de la Oficina Nacional de Emergencia, Onemi, Carmen Fernández, graficó la dificultad que enfrentan "por la geografía de la zona, (donde existen) muchas islas y población dispersa en un territorio muy extenso".
La Onemi dispuso la entrega de 4.100 mascarillas de polvo y más de 700 respiradores con filtro de caucho, que se sumarán a los 5.000 ya repartidos en el área. Además se lleva agua potable, ya que el suministro está cortado por la ceniza que afectó a las plantas.
|
 |