La presidenta chilena, Michelle Bachelet, viajó nuevamente hoy a la zona austral de Los Lagos, donde se ubica el volcán Chaitén, que permanece en erupción desde el 2 de mayo y obligó a evacuar a más de 6.000 pobladores.
La mandataria, quien estuvo en Chaitén a las pocas horas de desencadenarse la erupción y permaneció en la zona hasta el lunes, designó al titular de Defensa, José Goñi, para encabezar las tareas como ministro en campaña.
Sergio Galilea, intendente (gobernador) regional, informó desde Puerto Montt el viernes en declaraciones a una emisora capitalina que se dispuso el traslado a Palena, localidad fronteriza con Argentina de la provincia de ese nombre, de todas las oficinas públicas. Palena, distante unos 160 kilómetros de Chaitén, ha sido poco afectada por la lluvia de cenizas que sale del cráter del volcán desde el viernes 2 de mayo.
El gobierno anunció también la condonación de deudas e impuestos a todos los habitantes de Chaitén, alrededor de 5.000, y se indicó que adquirirá las tierras de esa zona ganadera y boscosa en caso de que resulten inutilizables.
Durante la madrugada del viernes se escucharon dos fuertes explosiones en el volcán, según informaron periodistas que permanecen junto a los últimos evacuados a unos 50 kilómetros de Chaitén, fuera del radio de seguridad dispuesto por las autoridades.
La policía, amparada en una orden judicial pedida por el gobierno, evacuó el jueves por la fuerza a una decena de renuentes a abandonar la localidad. El viernes un individuo en estado de ebriedad debió ser sacado contra su voluntad, luego que la policía fue alertada de su permanencia.
Ahora, en Chaitén sólo permanecen perros que no alcanzaron a ser trasladados por su dueños, ganado vacuno y caballos que deambulan por las desiertas calles, en busca de comida.
Galilea no se pronunció ante los periodistas sobre la refundación de Chaitén, situado a sólo 10 kilómetros del volcán, en otro lugar más seguro, pero es una posibilidad en estudio.
Los expertos indican que el término de la erupción es impredecible y aún no se puede evaluar los daños que dejará la erupción, que en la enorme nube de ceniza ha expulsado gases, piedras incandescentes y diversas partículas y que según el vulcanólogo Luis Lara ha quemado las laderas del volcán de 960 metros.
El climatólogo Patricio Aceituno, de la Universidad de Chile, señaló que es improbable que la nube de ceniza, que los vientos han trasladado de preferencia a la Argentina, alcance también a esta capital. Pero una parte de esa gigantesca nube de unos 30.000 metros de altura se ubica frente al puerto de Valparaíso pero muy lejos de la costa, en el océano Pacífico.
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