Los científicos analizaron las medidas de peso y tamaño y los antecedentes históricos de hembras de la población de ovejas Soay. Luego incluyeron los datos recogidos en un modelo numérico que predice cómo una característica como el tamaño corporal cambia a lo largo del tiempo debido a la selección natural y a otros factores que influyen en la supervivencia y la reproducción en la vida salvaje.
Los resultados mostraron que, aunque las ovejas con mayores tamaños suelen tener mejores posibilidades de supervivencia, redujeron su tamaño en los últimos 25 años. Según señalan los autores, esta característica se da como una respuesta ecológica a la variación ambiental en las últimas décadas, y su cambio evolutivo contribuyó relativamente poco.
Además, estos animales crecen de forma más lenta que antes. A medida que los inviernos se volvieron más cortos y templados, las crías no necesitan tener tanto peso en los primeros meses de vida para sobrevivir a su primer año.
Los resultados subrayan hasta dónde llegan los efectos del cambio climático global, y alertan sobre la posibilidad de la complejidad que podría haber en un futuro en las poblaciones naturales.