La Comisión Europea reveló este miércoles los objetivos de cada país del bloque para cumplir con su "histórico" plan de lucha contra el cambio climático, cuyo costo será de tres euros por semana y por persona hasta 2020, y según el cual la industria deberá pagar para tener derecho a contaminar.
Como se esperaba, el plan presentado por Bruselas demanda un importante esfuerzo de los industriales del Viejo Continente y será objeto de duras negociaciones con los Gobiernos nacionales de los 27 miembros de la Unión Europea (UE), preocupados por la competitividad de sus economías.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dijo que se trata del "paquete de medidas más completo del mundo" para luchar contra el calentamiento planetario, con un costo de "tres euros por semana y por persona" de aquí a 2020.
El gobierno español expresó momentos después de hacerse oficial la propuesta de la Comisión su "conformidad" con el objetivo marcado en el ámbito de las renovables.
"Una obligación del 20% de uso de renovables en el año 2020 encaja perfectamente con nuestra propia estrategia nacional, que ya fue aprobada incluso por el Gobierno en esta legislatura, y que estableció el 20% en 2020".
Las mayores protestas vienen del lado de los sectores industriales, sobre todo de los sectores más contaminantes, como el acero, las cementeras o las compañías químicas.
Estos sectores temen que las exigencias de Bruselas les hagan perder competitividad frente a las industrias de otros países, como Estados Unidos, India o China, que no son obligadas por sus gobiernos a realizar un esfuerzo similar
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