En un comunicado, Ban Ki-moon subrayó la gran magnitud del desastre causado por el ciclón Nagris, que según cifras oficiales registra 22.500 muertes confirmadas y más de 41.000 desaparecidos.
Por lo tanto, pidió a las autoridades que autoricen y faciliten al máximo la entrada de insumos de emergencia en el país.
Ban sostuvo que este es un momento crítico para el pueblo birmano y destacó que proporcionarle ayuda en los primeros días después de la tragedia es vital.
Por su parte, el Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios, John Holmes, anunció que el viernes la ONU hará un llamamiento a los donantes para asistir a las víctimas. Mientras tanto, dijo que algunos países ya han ofrecido recursos.
“Los ofrecimientos internacionales de ayuda han comenzado a llegar. Hemos recibido ofertas de ayuda financiera de 24 países y otros seis han manifestado de voluntad de aportar asistencia que no han especificado”, dijo Holmes.
Añadió que haciendo un cálculo estas contribuciones podrían superar los 30 millones de dólares.
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