Al Gore había sido invitado hace meses por el gigante austriaco de la telefonía móvil, Mobilkom, mucho antes de que fuera galardonado con el Premio Nobel, junto al grupo de científicos que estudia el cambio climático.
El diario popular Osterreich, tras asegurar que tenía una copia del contrato, explicó que Al Gore iba a percibir 180.000 euros (256.000 dólares) por su intervención, de unos 40 minutos, es decir unos 4.500 euros por minuto. Además, Al Gore viajó en jet privado, y tuvo a su disposición una limousine de lujo y todos los gastos pagados.
La agencia que se encargó de la organización de la visita rehusó confirmar esos detalles a la AFP, excepto que Al Gore se iba a alojar en el hotel Imperial, uno de los más lujosos de la capital, cuyas tarifas empiezan a 730 euros la noche.
La agencia de prensa austriaca aseguró que Gore prometió donar sus ingresos a una organización de protección del MEDIO AMBIENTE estadounidense.
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