El informe propone la creación de un programa "Agricultura para el
desarrollo" porque "el crecimiento del producto interior bruto (PIB)
originado en la agricultura es aproximadamente cuatro veces más
eficaz para reducir la pobreza que el generado en otros sectores".
"Un programa dinámico de agricultura para el desarrollo puede
beneficiar a los casi 900 millones de habitantes de las zonas rurales
de los países en desarrollo que viven con menos de un dólar al día",
afirmó el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick.
Según los datos del Banco Mundial, el 75 por ciento de los pobres
del mundo viven en zonas rurales, pero sólo el cuatro por ciento de
la ayuda oficial al desarrollo se destina a la agricultura en los
países en desarrollo.
El informe insiste en la política del Banco Mundial, que desde
hace años pide a los países desarrollados que eliminen las
subvenciones a los productos agrícolas, que impiden a los países
menos desarrollados competir en igualdad de condiciones.
"Los países ricos deben reformar las políticas que perjudican a
los pobres", afirma el informe, que cita expresamente a Estados
Unidos, al que pide que "reduzca las subvenciones al algodón que
hacen disminuir los precios de la producción de los pequeños
agricultores africanos".
Además, el Banco recuerda que los países industrializados "son los
que más han contribuido al calentamiento global de la Tierra", por lo
que deben intensificar "urgentemente" sus esfuerzos para ayudar a los países de menores ingresos a "adaptar sus sistemas productivos al cambio climático".
El Banco destaca que en Latinoamérica la agricultura sólo
representó el siete por ciento del crecimiento entre 1993 y 2005,
aunque algunos sectores como la soja en el Cono Sur, los
biocombustibles en Brasil, la fruta en Chile, las verduras en
Guatemala y Perú, flores en Colombia y las bananas en Ecuador
registraron un "crecimiento espectacular".
Pese a que "el crecimiento en la agricultura demostró un débil
poder para reducir la pobreza", el informe asegura que "la
agricultura sigue siendo importante para el desarrollo en la mayoría
de los países de la región".
El objetivo principal en Latinoamérica, según el informe, debe ser
"promover la inclusión de los pequeños agricultores en los nuevos
mercados de alimentos y facilitar trabajos remunerados en la
agricultura al tiempo que se conserva el medio ambiente rural".