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La Asamblea de Radiocomunicación de la Unión Internacional de Telecomunicaciones ,ITU por sus siglas en inglés, incorporó la tecnología WiMax a su estándar 3G. Mediante ésta decisión, se despliega una gran gama de servicios de voz, datos y multimedia en dispositivos móviles y estáticos. Ësta tecnología tiene potencial para llegar a 2.700 millones de personas en todo el mundo.
"Worldwide Interoperability for Microwave Access" (WiMaX) es la marca que certifica que un producto está conforme con los estándares de acceso inalámbrico. Estos estándares permiten conexiones de velocidades similares al ADSL, pero sin cables, y hasta una distancia de 50-60 km. Este nuevo estándar será compatible con otros anteriores, como Wi-Fi.
Bajo el nombre de IMT-2000 “Telecomunicaciones Móviles Internacionales”, ésta nueva alianza, proporciona un marco para el acceso mundial wireless ligando los sistemas diversos de redes terrestres y redes satelitales.
Con la decisión adoptada ahora por la UIT, la tecnología WiMax, que proporciona velocidades rapidísimas de banda ancha para dispositivos inalámbricos, es considerada ya como alternativa para las comunicaciones de tercera generación.
En la práctica, la decisión implica que las empresas que tengan licencias 3G de telecomunicaciones móviles pueden optar por usar sus franquicias con el fin de ofrecer servicios WiMax a sus clientes, en lugar de otras tecnologías más lentas como UMTS.
El caso de China
Sin embargo, las negociaciones que llevaron a esta decisión debieron recorrer un largo camino antes de llegar a buen puerto.
China, país clave para definir las nuevas teconologías emergentes, se opuso firmemente en un principio ya que apostaba a imponer su propia banda ancha para que ésta sea adoptada en todo el mundo.
Mientras que el país asiático, ha seguido el modelo WiBro (acrónimo de Wireless Broadband, la apuesta de Corea en cuanto a comunicación WiFi se refiere) para desarrollar su propia WiMax. La ha llamado McWiLL (Multicarrier Wireless Internet Local Loop) y su objetivo es que esté lista para los Juegos Olímpicos de Pekín, que se celebrarán el verano del año que viene.
McWiLL se basa a su vez en la tecnología SCDMA, que actualmente funciona en China para telefonía móvil. Lo que hace McWill es unir varios canales paralelos emitidos por diferentes antenas para aumentar su capacidad de emisión y de recepción.
Según los expertos, es menos potente que WiMax. Así, por ejemplo, una estación base de McWiLL no podría llegar a más de 3 kilómetros, mientras que WiMax proporciona accesos concurrentes en áreas de hasta 64 kilómetros de radio y a velocidades de hasta 70 Mbps, utilizando tecnología que no requiere visión directa con las estaciones base.
La posición de Estados Unidos
Puede ser que la propuesta china no haya salido adelante porque su tecnología es peor y no está suficientemente contrastada, pero también es cierto que frente a China estaba la posición firma de Estados Unidos a favor de que WiMax fuera incluido dentro de los estándares wireless.
Las autoridades estadounidenses ya se habían manifestado en favor de adoptar al sistema WiMax como el patrón oficial de IMT-2000 y otras redes de tecnología inalámbrica de alta velocidad.
"Creemos firmemente en un enfoque que incluya tantas tecnologías como sea posible, con los parámetros técnicos apropiados, porque la diversidad llevará a una mayor competencia, menores precios y más beneficios para los consumidores", manifestó Richard M. Russell, experto de la Casa Blanca en ciencia y tecnología-
Por otro lado, y a buen seguro, el lobby de las empresas que impulsaron WiMax en su momento, entre las que están Intel, Samsung, Motorola o Nokia, también ha jugado un papel importante. Y es que estas empresas llevan muchos años invirtiendo mucho dinero en este sentido y, sin duda, es el momento de recoger los frutos. Intel, por ejemplo, 10.000 millones de dólares el año pasado en el despliegue de redes WiMax y otras actuaciones relacionadas con esta tecnología en todo el mundo.
Fuente: tendencias21.net
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