Japón no es un país más para la industria de los videojuegos. No sólo porque sus habitantes sean particularmente adeptos al entretenimiento digital, sino porque dos de los principales fabricantes de consolas, Sony y Nintendo, son originarios de dichas latitudes. Y, de la misma forma que sucede en casi todas las latitudes desde su lanzamiento en noviembre último, Wii se ha transformado en el país oriental en un suceso casi sin precedentes. De acuerdo a la información difundida por la agencia Europa Press, sólo en junio la consola de Nintendo vendió en Japón más de 270 mil unidades, contra las 41 mil de su rival PlayStation 3.
De esta forma, Wii vendió casi 7 veces más que el dispositivo fabricado por Sony y amplió su ventaja, ya que el mes anterior Nintendo había vendido cinco unidades de su consola por cada PlayStation 3. Además, Xbox 360, fabricada por Microsoft, quedó en un discreto tercer lugar entre las consolas de última generación, con 17.600 unidades comercializadas.
Se calcula que, desde su salida al mercado en noviembre de 2008, Wii ya ha vendido cerca de 8 millones de unidades en todo el mundo. Además, Nintendo espera que ese número se estire hasta los 14 millones antes de marzo de 2008.