“En principio deberíamos sentirnos agradecidos con ser lo que somos y tener la crisis que tenemos. Las crisis son políticas y no de la gente, que seamos pobres no significa nada, se puede ser rico y ser un estúpido o ser pobre y ser brillante; victimizarse no ayuda en nada, no somos pobres, somos otra clase de gente”.
“Yo agradezco que no tengamos plata para destinar cientos de miles de millones a masacrar a otro país. Quiero decir que nosotros no venimos a traer alegría, sino venimos a alegrarnos mutuamente”.
Los Fabulosos aseguraron que sienten un cariño especial por su gente y siempre estarán al pendiente de su gente.
“Lo que hacemos nosotros es sencillo: música; y esta no cambia nada pero a ti te cambia un instánte y eso es suficiente. Eso ayuda a que alguien ayude a pensar las cosas de otro modo, que nos siéntemos poderosos no con plata sino con la conciencia”, dijo Vicentico.
Los músicos consideran que no son los voceros de nadie, simplemente es una opinión que resulta ser la de cualquier ser humano y latinoamericano. “Es la opinión de una simple persona molesta por la violencia y la oscuridad y pensar que esto va a cambiar es importante, pues en el mundo siempre hay gente que se dedica a cosas buenas y otras a vivir de modo feo”.
Los Cadillacs fueron los encargados de cerrar la segunda jornada del festival Vive Latino 2009.
La gran sorpresa de la noche sobre el escenario Verde, fue la aparición del maestro Andrés Calamaro, quien junto a Los Cadillacs prendieron a los cerca de 68 mil 500 asistentes al Foro Sol con la canción "Yo no me sentaré en tu mesa".
Durante una hora con 10 minutos, Los Cadillacs interpretaron temas como "Padre Nuestro", "Demasiada presión", "Calaveras y diablitos", "Mal bicho", "V centenario" y la infaltable "Matador", en la que invitaron a tocar la batería al hijo de 11 años del bajista Flavio Cinciarulo.
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