La película "Transformers 3- El lado oscuro de la luna", tercera parte de la saga fue estrenada ayer en el marco del 33° Festival Internacional de Cine de Moscú.
Las estrellas de la megaproducción 3D adornaron la alfombra roja del festival en un inusual estreno realizado en la capital rusa, que está superando gradualmente a sus rivales occidentales al tener el honor de alojar este tipo de proyecciones.
"Estoy orgulloso de realizar un estreno aquí, creo que es un hermoso escenario mundial", dijo el director Michael Bay a reporteros en Moscú, donde una multitud de seguidores esperaba por autógrafos afuera de uno de los hoteles más importantes de la ciudad.
"Moscú es un mercado emergente, juega un rol muy importante a nivel internacional en términos de cine", agregó Bay.
Las taquillas rusas recaudaron el año pasado ganancias récord de 1.000 millones de dólares de la mano del éxito de grandes producciones foráneas, que consiguieron 1,5 veces más que las cintas domésticas, según la firma independiente de seguimientos Movie Research.
Mientras un debilitado dólar lleva cada vez más a Hollywood a mirar a los mercados emergentes para obtener ganancias, Bay dijo que piensa llevar su filme a Brasil y a China tras su estreno en Rusia, aunque señaló que su decisión se vio influida por sus propias raíces.
"Crecí durante la Guerra Fría. Mi abuelo, quien es ruso, dijo que jamás lo conseguiría (el triunfo) en el negocio del cine (...) en parte por ello estoy aquí", dijo Bay con una sonrisa.