Después del polémico “Baile del caño”, Bailando por un Sueño subió la apuesta de la mano del Strip-dance, y se alzó con la victoria en la batalla del rating, al vencer a Caiga Quien Caiga y La Liga.
El programa, fue seguido de cerca por las autoridades del COMFER, Comité federal de Radiodifusión, quien anteriormente lo había multado por las escenas de alto contendido erótico que se habían protagonizado en el programa.
Tres parejas fueron las que desplegaron sus coreografías, que fueron la excusa para que los participantes se vayan quedando sin ropa, y así alcanzar picos de 35,4 puntos de audiencia.
El debut del segmento se presentó con bastante mesura, e intentó cuidar las formas para no volver a ser penalizados. En el día de hoy, Nazarena Vélez se perfila para levantar la temperatura de la pantalla y volver a generar polémica.