Sobradas rezones para estar triste fue hace diez años cuando el mundo escuchó a Portishead tocar por última vez. El trío británico de trip-hop hoy suena como si no hubiesen pasado los últimos años en sesiones de terapia, escuchando nueva música o haciendo nuevos amigos; en realidad parece como si hubiera estado encerrado y sumergido en la costa de Bristol escuchando las bandas sonoras orquestales de las películas de horror de Dario Argento.
¿Algún problema? De ninguna manera: nadie le ha prestado atención a los Portishead por sus personalidades carismáticas o su variedad musical, sino por su brillante y obsesiva labor en el estudio.
Y, en ese sentido, Third funciona como un regreso inesperado e impresionante. Aunque Beth Gibbons mantiene su vibrato agudo, su voz parece ser sólo un efecto de sonido más en el show del terror que construyen Geoff Barrow y Adrian Utley.
"We Carry On" es un devastador y claustrofóbico electroriff de dos notas, con fuertes ecos de "Oscillations" de Silver Apples. En "The Rip", "Small" y "Machine Gun", Portishead mezcla dub, ritmos sincopados y órganos de catedral, con zumbidos de Marruecos y hasta con surf rock. Y entregan un álbum para escuchar con auriculares en tiempos amargos.