Paul McCartney ha tratado de bajar el tono de la polémica sobre el concierto que brindará en Quebec, y les dijo a sus críticos que 'fumen la pipa de la paz'
Con respecto a su canción de 1983 del mismo nombre, el cantante les dijo a sus opositores que su aparición durante el aniversario 400 de la ciudad será un espectáculo de amistad, y que deben dejar que la historia quede en el pasado.
La controversia tiene su origen en la invasión británica a Quebec, en 1790. Los nacionalistas plantean que una performance de un artista inglés no sería apropiada.
En una entrevista con Radio Canada, McCartney dijo que la actitud de los que protestan era comparable con que él se negara a tocar en Alemania por las guerras mundiales.
'Creo que es tiempo de fumar la pipa de la paz y poner el odio lejos porque creo que será un show de amistad.'
'Soy muy amigable con los franceses que conozco. Conozco gente de todas las nacionalidades y, hey, soy amigable con los alemanes, y con ese argumento, jamás debería ir a Alemania o ellos nunca debieran venir aquí.'
La discusión comenzó con una carta abierta a McCartney, publicada en un diario de Quebecm pidiéndole que se aprenda algunas canciones en francés antes del recital.
La carta decía así: 'Por más hermosas que sean tus canciones en inglés, no pueden evitar traernos dolorosos recuerdos de nuestra conquista.'
Además, le piden a McCartney que tenga la misma sensibilidad con 'la gente francesa de Quebec', que mostró por 'el destino de las focas'en referencia al apoyo de McCartney a la campaña de su ex esposa Heather Mills contra la caza de ese mamífero.
|
 |