La socialité Nicole Richie tuvo que ser llevada de urgencia al hospital, por miedo a que perdiera su embarazo de cuatro meses.
Richie notó que estaba sangrando y temió estar sufriendo un aborto espontáneo a finales del mes pasado, luego de que ella y su novio Joel Madden volvieran a Los Angeles luego de una gira con su banda Good Charlotte.
Sin embargo, los doctores les aseguraron que su bebé estaba a salvo, pero le insistieron a la estrella de “The Simple Life” que coma más para alimentar a su hijo.
Un allegado le dijo a la revista norteamericana Star: “Nicole estaba sangrando mucho, realmente se asustó. Los médicos descubrieron que ella está sufriendo de una deficiencia hormonal y nutricional.”