Gibson, visitó de manera sorpresiva por casi dos horas el Centro de Readaptación Social Ignacio Allende, como parte de un recorrido por diferentes edificios de la entidad que podrían ser locaciones para un próximo film.
A su llegada fue resguardado por un fuerte dispositivo de seguridad a cargo del gobierno del Estado y de la Dirección de Seguridad Pública. El actor no quiso declarar nada ante la prensa, ya que argumentó que “siempre es muy difícil hablar ante los micrófonos de los medios”.
Durante su estancia, se hicieron largas filas de familiares de los
presos, quienes llegaron desde temprano y se desesperaron por el
retraso ocasionado por el artista.
Al filo de las 11:00 horas, Gibson salió corriendo por la puerta principal del penal, custodiado por su seguridad privada y elementos locales, en medio de aplausos, vivas y gritos por parte de las mujeres que esperaban acudir a la visita familiar y que lo alcanzaron a ver cuando se retiraba.