Fher, Álex, Sergio y Juan volvieron de nuevo a los escenarios brasileños con un repertorio cargado de sus principales éxitos y del derroche de la energía que ha caracterizado desde finales de los ochenta a la legendaria banda mexicana.
El primero de los conciertos brasileños de Maná tuvo como escenario el teatro Credicard Hall de la capital paulista, al que acudieron unos cuatro mil espectadores que desafiaron el frío y departieron entre rancheras, baladas y descargas de rock ofrecidas por la agrupación.
Con apenas quince minutos de retraso, en una combinación de luces y sonido, aparecieron sobre el escenario las sombras de los integrantes del cuarteto que inició su impecable presentación con su clásica 'Déjame entrar'.
Con una chaqueta negra y jeans, Fher agradeció en portugués la presencia del público y prometió una velada de 'fiesta', una cosa que, según el artista, 'saben hacer muy bien los brasileños'.
De inmediato la banda entonó 'Oye mi amor', otro de los temas clásicos que literalmente levantó al público de sus sillas durante casi todo el recital.